Del estrés a la estrategia
Todos hemos pasado por situaciones de estrés en el trabajo o nuestra profesión. En mi caso, por ejemplo, lo que más presente tengo es mi ansiedad por avanzar y concretar todo lo que tengo pendiente en mi lista de tareas. Pero no todos lo vivimos del mismo modo y no todos sufrimos de estrés ante las mismas situaciones.
Tuve la suerte de escuchar a algunas personas más experimentadas en estos temas, y estas son las ideas que me quedaron como aprendizajes. Un camino para ir de la situación estresante, al actuar estratégico.
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Es común que las situaciones de estrés se nos repitan, empezar por identificar cuáles son esas situaciones es el primer paso para prepararnos para actuar de un modo diferente.
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Luego de identificar las situaciones, debemos identificar nuestro relato interior. ¿Qué es lo que nos decimos a nosotros mismos en esos casos? Y revisarlo porque es muy probable que allí encontremos alguna que otra creencia limitante.
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Ahora por el control. No controlamos todo, pero algunas cosas sí. Debemos identificar que es lo que no está, y lo que sí está bajo nuestro control. Muchas veces desgastamos nuestra energía en lo que no controlamos.
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Dentro de lo que sí controlamos, es momento de analizar opciones y alternativas. ¿A qué puedo decir que no o a qué puedo decir que sí? ¿A quién podemos pedir ayuda? ¿Qué es lo que puedo empezar, o continuar o detener? Estos son puntos de partida, y siempre hay más alternativas de las que aparecen a simple vista.
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Ya tenemos alternativas a evaluar ¿Y cómo deberíamos hacer eso? Tenemos algo que puede ayudarnos, un filtro o una brújula para actuar de manera estratégica. Lo que va a ayudarnos a decidir son nuestras metas, nuestros objetivos y nuestra visión personal. Vamos a identificar cuáles de las alternativas están más alineadas a lo que yo necesito.
De esta forma, cualquier situación, sea la cual fuera, puede ser aprovechada a nuestro favor. Solo resta practicar ese proceso.